viernes, 27 de febrero de 2009

Hoy te vi...

Hoy te vi en mis sueños. Pensé que te había olvidado, pero al verte tan real en mi espacio onírico, parece que ha abierto pequeñas brechas que creía zanjadas. Estabas igual que cuando me despedí, la misma ropa, el mismo gesto, el mismo olor y el sonido de tu voz no estaba distorsionado.

En el sueño, compartía un café con un amigo, pero te veía a ti a lo lejos, a través del enorme cristal de la cafetería. Dejé al muchacho sentado en la mesa, y salí corriendo a llamarte. Andabas y andabas, y no podía alcanzarte, hasta que grité tu nombre y te volviste. Me miraste con gesto incrédulo. Y pensé, “estoy aquí y me estás viendo”, te diste la vuelta y te fuiste. Un crujido sonó en mi interior. Y la decepción me consumía en aquel espacio que no conocía.

De repente sentí tu abrazo sobre mí, y me embriagaron todos los recuerdos y volví a besarte. El chico que había dejado sentado en la cafetería, se acercó a nosotros y se despidió de mí. Fui feliz por microsegundos al sentir tu presencia en mi mente dormida. Sabiendo que no eras real, pero te tenía allí. Y desperté, rememorando tu imagen, riéndome como una idiota, al pensar que ya te había olvidado. Siendo consciente de una estupida trampa absurda a altas horas de la madrugada. Y mi cerebro iría borrando toda esta red de imágenes sinsentido.

2 comentarios:

brokentoy © dijo...

...Impactante...Por...lo parecido a mi historia...

esos momentos se llegan al olvidar?
yo estoy en ello...pero...

Pedro dijo...

¡Ah los sueños! Puede que en ocasiones escuzan un poco, pero en el fondo son tan necesarios.

Bonito texto :-)

Un abrazo,


Pedro.